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17 noviembre 2014
16 noviembre 2014
22 septiembre 2012
Oración matutina
Oración Matutina
Dios te amo en cada paso que doy
Te amo
en cada coche que recorre las calles y
carreteras,
Te amo
en cada pajarillo que revolotea por el
espacio,
Te amo
en cada persona que veo,
Te amo
en cada una de mis respiraciones,
Te amo
en cada molécula de oxigeno del aire que
respiro
Te amo
en cada vegetal, animal,
en cada objeto que llena la tierra.
Te amo
con cada una de las células de mi
cuerpo,
Y con cada movimiento de mi cuerpo,
Y con cada moviendo de mi mente,
Te amo
con cada uno de mis sentidos.
Te amo
con toda mi conciencia y sus infinitos
contenidos
Que sea así
siempre
Besos y
oraciones
Cary
Oh Dios todo Poderoso
¡Oh!
Dios Padre Todopoderoso
Creador
del Cielo
y de la
Tierra.
A ti
acudimos
para que
tú
nos
escuches
en esta
oración
Darnos
Dios mío
La Luz
de tu espíritu
para que
ella
sea
fuente de
amor y
de paz
en
nosotros.
Darnos
Dios mío
la
verdad de tu mundo
para que
ella sea
el
camino
que nos
lleve a tu reino
en
espíritu y en verdad.
Darnos
Dios mío
el amor
de tu espíritu
para que
nuestros corazones
se
llenen
de tu
humilde bondad.
Haznos
siempre
buenos y
merecedores
de tu
hijo Jesucristo,
Que Él
nos enseñará,
Tú
Reino,
Tú
verdad
y Tú
camino
En
espíritu y en verdad.
Juan Martín Hernández
Gracias te Doy Padre
Gracias te doy, Padre del cielo,
por la admirable gracia que he recibido.
Gracias por llamarme a la oración y darme hambre y sed de ti.
Gracias por enviar a tu Espíritu Santo a ensenarme. Guiarme y aconsejarme.
Gracias por enviarme a las personas que necesitan de tu ayuda.
Gracias por los frutos de tu Espíritu que están trabajando en mí:
el amor, la ternura, la paz, la paciencia, la amabilidad, y el dominio de mi mismo.
Gracias por el don tan hermoso de poderte alabar.
Gracias por amarme incondicionalmente, por no dejarme y por no abandonarme, no obstante mi conducta incorrecta.
Gracias por tu presencia en los momentos duros y en los felices y por darme en ellos la posibilidad de estar contigo y demostrarte una fe profunda.
Gracias por levantarme cuando caigo.
Gracias por hacer que todo trabaje para mi bien cuando en ti confio.
Gracias por guiarme y otorgarme tu sabiduría.
Gracias por la posibilidad de destruir en mí todos los pensamientos negativos y únicamente pensar en lo que sana y edifica.
Gracias por luchar por mí en contra de mis enemigos Y al mismo tiempo apaciguarme con ellos.
Gracias por el poder que me diste de caminar en el perdón, En la fe y en el amor.
Gracias por la posibilidad de abrir mis manos para la generosidad Y mis ojos para ver las necesidades de mis hermanos.
Gracias por todas las cosas hermosas de la vida.
Gracias por todos los que me ha indicado cómo caminar hacia ti.
Gracias por la libertad, la salud y el trabajo.
Gracias por el inigualable don de la existencia. Yo la valoro como un regalo inapreciable que viene de ti.
Te doy gracias por el regalo apreciado de todos: Tu hijo Jesús. Sí, gracias a Dios por su don inefable.
Gracias por llamarme a la oración y darme hambre y sed de ti.
Gracias por enviar a tu Espíritu Santo a ensenarme. Guiarme y aconsejarme.
Gracias por enviarme a las personas que necesitan de tu ayuda.
Gracias por los frutos de tu Espíritu que están trabajando en mí:
el amor, la ternura, la paz, la paciencia, la amabilidad, y el dominio de mi mismo.
Gracias por el don tan hermoso de poderte alabar.
Gracias por amarme incondicionalmente, por no dejarme y por no abandonarme, no obstante mi conducta incorrecta.
Gracias por tu presencia en los momentos duros y en los felices y por darme en ellos la posibilidad de estar contigo y demostrarte una fe profunda.
Gracias por levantarme cuando caigo.
Gracias por hacer que todo trabaje para mi bien cuando en ti confio.
Gracias por guiarme y otorgarme tu sabiduría.
Gracias por la posibilidad de destruir en mí todos los pensamientos negativos y únicamente pensar en lo que sana y edifica.
Gracias por luchar por mí en contra de mis enemigos Y al mismo tiempo apaciguarme con ellos.
Gracias por el poder que me diste de caminar en el perdón, En la fe y en el amor.
Gracias por la posibilidad de abrir mis manos para la generosidad Y mis ojos para ver las necesidades de mis hermanos.
Gracias por todas las cosas hermosas de la vida.
Gracias por todos los que me ha indicado cómo caminar hacia ti.
Gracias por la libertad, la salud y el trabajo.
Gracias por el inigualable don de la existencia. Yo la valoro como un regalo inapreciable que viene de ti.
Te doy gracias por el regalo apreciado de todos: Tu hijo Jesús. Sí, gracias a Dios por su don inefable.
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